lunes, 15 de agosto de 2011


Es preocupante que los narcos estén contratando a jóvenes para cometer actos ilícitos afirma FAE


Janet Hernández Cruz
El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, dio a conocer en entrevista después de la homilía dominical que por iniciativa del Papa Juan Pablo II, del 16 al 21 de agosto se realizará la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, España, con la presencia del Papa Benedicto XVI.
Dijo que es muy importante tener esta reflexión y esta celebración en torno a la juventud, porque cada día es más preocupante que los narcotraficantes están contratando y enganchando a jóvenes que ni estudian ni trabajan, "en nuestra ciudad de San Cristóbal y en la región Altos estábamos disfrutando de una relativa calma y paz, pero en las últimas fechas se ha visto violentada por secuestros, extorsiones y robos lo cual es preocupante".
Mencionó que en muchas ocasiones los que son contratados por el crimen para robar, extorsionar, asaltar o dedicarse al narcotráfico, son jóvenes que no han tenido una familia estable, cuyos padres han sido violentos o quizás con ausencia de papá y eso hace que los jóvenes estén expuestos a todo tipo de atractivo de un dinero fácil.
"En estos últimos 15 días he hecho más de mil confirmaciones en la mayoría de jóvenes y eso nos da un aliento de esperanza porque muchos se han comprometido para dar servicios a la comunidad, pero al mismo tiempo nos preocupa que muchos de ellos nunca más vuelven a pararse a la iglesia, reciben el sacramento como un requisito o como una tradición pero después se alejan y nos preocupa que no tengamos una pastoral juvenil suficientemente fuerte y consolida".
Arizmendi Esquivel, expuso que durante su recorrido por las comunidades indígenas, también advirtió la ruptura cultural que hay entre los jóvenes y los mayores, incluso no solo con los ancianos sino con su propia familia.
Sostiene que esto se debe porque jóvenes a través de los medios de comunicación, ven otro tipo de vida que quieren imitar, "salen a estudiar a otras ciudades y ven otro estilo de vida y cuando regresan a sus comunidades quisieran ya no seguir las tradiciones de sus mayores y eso crea una ruptura cultural muy grave que afecta la estabilidad familiar".
Explicó que muchos jóvenes se suicidan por problemas familiares lo cual es una alerta muy delicada para todos, autoridades, educadores, comunicadores e iglesia "para que nos preocupemos más por la juventud, es cierto que el gobierno tiene que trabajar más para que no falten empleos dignos para los jóvenes, que no falten estudios, acceso a las preparatorias y universidades, pero sobre todo que se consolide la familia".
Finalmente monseñor hizo una llamado para que cuidemos la familia como un cimiento fundamental de la sociedad y para que no haya tanta juventud de la cual lamentamos después sus actitudes.

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